Cómo hacer sorbete de limón

Puedes combinar diferentes frutas y jugos para crear tu propio sabor de sorbete. Los sorbetes son muy refrescantes y sólo requieren dos ingredientes, por lo que es un postre sencillo de verano que se puede hacer fácilmente en casa. De limón ácido, de fresas dulces y de jugosos duraznos son sólo algunas de las frutas más comunes que se utilizan en un sorbete ya sean solas o en combinación. La textura cremosa no proviene de los productos lácteos, sino a partir del contenido de azúcar del sorbete. El azúcar combinado con el aire batidos en la mezcla impide el desarrollo de cristales de hielo en un bloque duro.

Cómo hacer sorbete de limón

Los helados están cargados de huevos, grasas y otros ingredientes para ayudar a lograr una textura suave y cremosa. Pero los sorbetes congelados pueden estar igual de ricos sin esos ingredientes. Un sorbete bien hecho, por ejemplo, tiene una textura delicada, pero igualmente es más ligero y más refrescante. La mayoría de los sorbetes están hechos simplemente con fruta, agua y azúcar. El azúcar actúa como "anticongelante" para mantener la fruta suave. Los profesionales utilizan equipos de prueba de alta tecnología para obtener las proporciones correctas, pero se pueden conseguir con algunas técnicas simples.

Cosas que necesitarás

  • Fruta o jugo de fruta.
  • Azúcar.
  • Máquina de hacer helados (opcional).

Instrucciones

Técnica del Puré de Frutas

1. Pela y quita las semillas y huesos de las frutas o bayas que hayas escogido. Haz un puré con la fruta en una licuadora o procesador de alimentos.

2. Empuja el puré por un colador de malla fina, si lo deseas, para eliminar los grumos, los trozos de piel que se te han pasado por alto o las fibras de tu puré. Este paso es opcional, pero puedes darle a tu puré una mejor textura dependiendo de qué fruta o bayas hayas elegido.

3. Pon el puré colado en un bol y añade 1 parte de azúcar común por cada 4 partes de puré. Las frutas varían ampliamente en dulzura, pero esta proporción de 4 a 1 asegura que haya suficiente azúcar en la mezcla para producir un sorbete suave, de textura fina. Mézclalo bien, hasta que el azúcar se disuelva completamente.

4. Prueba la mezcla y ajusta los sabores según sea necesario. Añade un poco más de azúcar, si está demasiado agrio para tu gusto o un chorrito de jugo de limón o lima si está más dulce de lo que quisieras. Refrigera la mezcla durante una hora o más, si el tiempo lo permite. Cuanto más frío esté el puré, más rápidamente y de manera más uniforme se congelará.

5. Vierte la mezcla ya enfriada de sorbete en tu máquina de hacer helados y hazla funcionar hasta que el sorbete se haya congelado, hasta obtener una consistencia suave para servir. Se puede servir en esta etapa o envasarlo en recipientes herméticos y guardar en el congelador.

Método de zumo de frutas

6. Prepara un lote de jarabe simple mediante la medición de volúmenes iguales de azúcar y de agua en una cacerola, por ejemplo, 2 tazas de cada uno y lleva la mezcla a ebullición. Una vez que el azúcar se disuelva completamente, enfría el jarabe y vierte en un frasco o recipiente estéril. El jarabe se mantendrá durante un mes en el refrigerador, así que no hay nada de malo en hacer un gran lote.

7. Vierte un jugo o mezcla de zumos de sabor intenso en un estrecho recipiente alto, seguro para los alimentos. Añade 1 parte de jarabe simple por cada 5-6 partes de zumo, o aproximadamente 1/2 taza de jarabe por cada 2 tazas y media o 3 tazas de jugo.

8. Lava un huevo entero con jabón, luego enjuágalo a fondo para eliminar cualquier residuo. Sécalo con una toalla de papel limpia, a continuación, utiliza una cuchara para bajarlo suavemente al jugo de frutas. Si cae, retíralo del recipiente y añade otra media taza de jarabe. Remuévelo y devuelve el huevo a su contenedor.

9. Repite estos pasos hasta que el huevo flote, por encima de la superficie del jugo azucarado. Con esa concentración, tu mezcla de sorbete está lista para congelar.

10. Retira el huevo del recipiente, y vierte la mezcla de jugo en tu máquina de hacer helados. Procesa la mezcla hasta que alcance una textura que recuerde a la de un helado suave para servir, a continuación, coge unos recipientes herméticos y guárdalos en tu congelador.

Trucos

11. Vierte media taza de jarabe simple en el vaso de la licuadora. Añade una cantidad comparable de bayas congeladas o pequeños trozos de frutas congeladas y tritura varias veces hasta que ya no escuches el traqueteo y ruido metálico de los trozos congelados golpeando con las cuchillas.

Cómo hacer sorbete de limón casero

12. Añade otro puñado de fruta congelada. Pon en marcha la licuadora de nuevo, agitando periódicamente o deteniendo la licuadora y pinchando la fruta con el mango de una cuchara de madera para aflojarla si está atrapada.

13. Continúa añadiendo frutas y unas cucharadas de jarabe simple alternativamente, hasta que tengas 2 o 3 tazas de sorbete suave. Vierte en tazas o cuencos pequeños, pre-refrigerados y sirve de inmediato, ya que se derretirá más rápidamente que el sorbete convencional.

Consejos y advertencias

Muchas recetas de sorbete piden un poco de alcohol, que ayuda a mantener el sorbete congelado con una textura buena y también le da un sabor complementario. Úsalo con moderación, porque los sorbetes que contienen alcohol tienden a derretirse más rápidamente.

Si esta relación de azúcar es demasiado dulce para tu fruta de temporada, puedes sustituir una parte o la totalidad de la misma con jarabe de maíz. El jarabe de maíz es igualmente hábil para mantener el sorbete congelado, pero es menos dulce. También te proporciona una textura agradablemente suave y cremosa para tu postre.

Si no tienes una máquina de hacer helados, puedes congelar el sorbete en un molde plano. Debes ratrillearlo periódicamente con un tenedor mientras se va congelando, para que no quede como un bloque macizo. Este tipo de postre helado es más propiamente un granizado y tendrá una textura ligeramente más gruesa, pero será igual de delicioso. Para hacerlo más tipo sorbete, pon una cuchara del postre congelado en un procesador de alimentos de forma breve hasta que alcance una textura suave para servir. Sirve inmediatamente o vuelve a ponerlo en el congelador para que vuelva a endurecerse.

Para un postre adecuado para los niños, vierte la mezcla de sorbete en moldes para helados.

El método funciona mejor con jugo de sabores intensos, como cítricos o jugo de arándanos, que pueden diluirse con el jarabe simple. Para jugos menos potentes, se puede potenciar el sabor mediante la adición de concentrado congelado a la mezcla.

También puedes hacer sorbetes "instantáneos" mediante la combinación de fruta y jarabe simple en una taza o recipiente estrecho seguro para los alimentos, y hacer el puré con una licuadora.

Cuanto mayor sea el porcentaje de fruta congelada en tu sorbete instáneo, más firme será su textura y más tiempo permanecerá congelado. Utiliza el jarabe simple para obtener un mejor resultado.